lunes, 10 de marzo de 2008

No hay salida

Y heme aqui,cansada
aturdida,con los labios regios de nerviosismo
Pensamientos fugaces me atacan sin piedad
¿Es esto lo que esperaba?¿fue correcta mi decisión?
porque me atormento con recuerdos.
cuchilladas en forma de dudas
me desangro en lagrimas negras
que recorren mis mejillas y caen entre mis pechos.
Sé que aun escribes,
pero ya no soy la invitada principal,
sé que ya ni siquiera me odias
y creeme que aunque me cueste decirlo
me duele.
Traté de encontrar una salida,
un escape de ti,
de la que soy ahora
una vuelta a casa.
Sentirme protegida y segura
como una niña pequeña.
Tu lo conseguiste
que me encerrara
en una pequeña burbuja de cristal
donde me protegias de todo.
Pero sabes bien
que un dia
ese cristal no pudo soportar mas
e irremediablemente se rompió.
Aún conservo los pedazos
y en días como este
me gusta sacarlos
y herirme sin compasión
porque no hay flagelo mas grande
que el que yo misma me causo
Las dudas y los remordimientos
haran que firme mi nota de suicidio

2 comentarios:

Anónimo dijo...

No olvides donar tus órganos...jajajaja.

¿Tanto dramatismo, supuesta amiga Mrs.p?

A veces el mejor consuelo, es la soledad, los malos momentos son los motivos por los que nos moldeamos como personas.

No dejes que un cristal roto se apodere de ti, hay millones de botellas vacías por descubrir.

Te leo, :)

Gittana dijo...

Cuando dejamos de importarle a alguien, duele más que si nos lastimara todos los días...